martes, 3 de julio de 2012

QIERO SER MI PERRO

Cada vez que me paro a observar el panorama me entran unas ganas locas de ser mi perro.
Vivo en un pais con una joven constitución que el papá estado se niega a cumplir. Tengo unos derechos virtuales y unos deberes tan reales como la vida misma.
Quiero ser cualquiera de mis perros.
Yo, que soy su gobierno, los trato con igualdad de todo. Igual quiero a las hembras que al macho, a los pastores que la ratonera, a los grandes que la pequeña. No hay distinción.
Les concedo su derecho a una vivienda digna con todo lo que precisan, alimento y cobijo.
Su derecho a un trabajo, guardeses de mi hacienda y mi persona, ingenieros de achuchones y lametazos, expertos en recibimientos y bienvenidas, maestros de la lealtad y el buen hacer.
La sanidad no se la cobro y nada que hablar del copago medicamentoso.
Derecho al merecido descanso.
Mis perros cumplen sus obligaciones y pagan sus impuestos en forma de cariño y compañía y cuando mamá estado anda un poco floja los tres arriman el hombro para levantar el ánimo.

Con todo esto quién no querría ser perro? Pero no uno cualquiera que para eso ya nos tratan como tal sino uno de mis perros con un equilibrio entre derechos y deberes que les hace seres felices.